Errores comunes de los clientes al solicitar diseño web

Es común que los clientes contraten a un profesional para desarrollar su sitio web. Esta contratación se da porque los clientes no tienen conocimiento, tiempo ó experiencia en lo que implica desarrollar un sitio web,… pero es por esta inexperiencia o ignorancia (en el buen sentido de la palabra), que se suelen presentar errores, los cuales deben ser tomados en cuenta a la hora de contratar, ya sea un diseñador web, un programador, empresa web, agencia de publicidad o agencia multimedia.

Parte de estas recomendaciones aplican para los clientes, pero es importante que el profesional de desarrollo web, le haga ver a su cliente, las responsabilidades de cada parte, así como los alcances de lo que el cliente está contratando.

Vamos a empezar a ver algunos puntos que son los más comunes, aunque seguro que en más de una ocasión se han dado más:

  1. Pensar que todo el trabajo lo hace el diseñador, y que sólo se va a ocupar del diseño, sino que sin conocer nuestra empresa es capaz de describirla y venderla mucho mejor que nosotros (clientes). Y todo esto además muchas veces por un presupuesto mínimo.
  2. Pedir todo para antes de ayer y no entregar documentación necesaria para empezar a trabajar hasta una semana después. Los problemas de comunicación y coordinación son claves, y muchas veces se está parado por días porque no hemos entregado textos, imágenes, etc.
  3. Problemas con los formatos de textos e imágenes. Está bien que la empresa nos entregue en un Word, por ejemplo, una visión de lo que le gustaría que se mostrara al ver una página de producto, por ejemplo, pero luego debemos ser conscientes de que las imágenes que entregamos tienen que tener el tamaño y calidad adecuadas. Muchas veces se incluyen imágenes de mala calidad, con las que es muy complicado trabajar.
  4. Facilitar información insuficiente al diseñador. Una presentación de PowerPoint que utilizamos hace tres años para empezar nuestro negocio no es suficiente para crear una página web, al menos, no una con una mínima calidad y cantidad de información.
  5. Contratar a un diseñador del que no tenemos referencias de trabajos terminados. Todos necesitamos una primera oportunidad, pero mejor si vemos una o varias páginas diseñadas para otros antes de comenzar con la nuestra. El “efecto primo” que conoce a uno que diseña página web… funciona pero quizás mejor dejarlo para otras empresas.
  6. Pensar que con el diseño de la página se finaliza la relación cuando tenemos que tener un mantenimiento, estar constantemente incluyendo nuevos contenidos, mejoras de diseño o adaptaciones legislativas como el caso de la ley anticookies, así como las nuevas y tan cambiantes tecnologías que hacen que un sitio web deba ser actualizado y mejorado constantes, o al menos las mínimas requeridas.
  7. Pedir ser los primeros en las búsquedas de Google, algo que no es nada raro como petición de todo tipo de empresas, por lo general contando con un presupuesto mínimo y luego una vez acabada la página nada de inversión para mejorar el SEO.
  8. Dejarnos llevar por el diseño para tener una página muy bonita o espectacular pero que no cumple con el objetivo comercial que tiene nuestra empresa en la captación de nuevos clientes, ventas, posicionamiento de la marca en caso de que el diseño sea bonito, pero no es acorde a su marca.
  9. Dejar los registros de dominio y hosting a nombre del diseñador, algo que solicitan muchas empresas que no quieren preocuparse por sus páginas una vez que están creadas, por lo que prefieren que quede todo a nombre del diseñador, que será con quien contacten si surge algún problema, para renovaciones, etc. Esto no debe suceder, yo en lo personal no lo recomiendo, pues su dominio es su marca, es usted quien debe tener acceso y control en la administración de su dominio, pues el diseñador no debe ser el propietario, sino usted, por lo que si usted no sabe hacerlo, busque en YouTube, en Google o pregunte a su profesional a cargo, acerca de cómo usted puede ser el dueño registral de su dominio.
  10. Un sitio web es una inversión, y no un gasto. Por lo tanto el objetivo es captar más clientes a través de la web, que nos conozcan, que seamos más visibles y esto es lo que tenemos que trasladar al diseñador web para que con su experiencia nos ayude a realizarlo.

Es importante valorar la experiencia que nos va a aportar el diseñador web, dejar claros y reflejados en el contrato todos los puntos necesarios y de qué se ocupa cada uno (en caso de hacer un contrato, sino al menos trate de que todo quede documentado por email). Cada uno en su campo, cliente y diseñador tienen que aportar sus conocimientos para que el resultado sea un sitio web que refleje cómo es nuestra empresa, y esta experiencia de ambas partes nos ayude a venderla.

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